Informática basada en ordenadores que utilizan como unidad central de proceso (CPU) un microprocesador. Tradicionalmente el uso de los PCs estaba asociado a un tipo de operación personal o a un usuario doméstico, pero la creciente potencia de estas máquinas y la enorme cantidad de programas disponibles han hecho que la microinformática se implante en los ámbitos laborales y profesionales. En la actualidad, muchos PCs ofrecen igual o superior potencia de proceso que algunos miniordenadores de propósito general.